
















Estos ultimos dias los pase llenando formularios y haciendo colas para tramitar una extension de la visa que me permita quedarme un poco mas en China antes de seguir camino a Mongolia. Mientras tanto me dedique a recorrer algo del Pekin que no figura mucho en las guias turisticas. Asi descubri los hutongs, que son unos barrios de calles angostitas y sinuosas, con casas de una sola planta y techos de tejas a dos aguas; estan ubicados en el centro de la ciudad y en general alojan a las clases mas bajas de Pekin.
La construccion de los hutongs comenzo en el siglo XIII, y a pesar de haber resistido invaciones, guerras y revoluciones desde aquella epoca, finalmente estan siendo devastados por una fuerza mucho mas poderosa que las anteriores: el progreso.
Su demolicion avanza a pasos enormes y es posible que en pocos anios ya no queden ni rastros de ellos. Si bien en estos barrios la pobreza no es tan extrema como en otros lugares, lo que si llega al extremo es el grado de hacinamiento de muchos de sus habitantes: en un cuartito de unos pocos metros cuadrados pueden llegar a amontonarse para dormir hasta diez personas. Tambien es frecuente que los pequenios comerciantes -como un quiosquero- de noche duerman sobre una colchoneta sobre el piso de su localcito.
La mayoria de estas casas ni siquiera tiene banio, por lo que el Estado construyo una multitud de banios publicos que funcionan en las calles. Si bien los chinos usan estos banios alegremente, es posible que para un occidental puedan llegar a resultar algo vergonzantes, dado que a diferencia de los nuestros, estos no estan divididos en modulos individuales, sino que las letrinas van ubicadas una al lado de la otra... sin separacion de por medio!
Reconozco que un dia durante una emergencia me trague la verguenza y recurri a uno de estos tradicionales banios chinos!
Resulta claro que los chinos tienen un sentido de la individualidad y la privacidad distinto del que tenemos en occidente.
A pesar de su inocultable sordidez, el hutong aun logra conservar un costado muy humano, y la vida en sus calles puede llegar a ser bastante animada y alegre: los chicos se divierten; los viejos conversan tranquilamente sentados en las puertas de sus casas, mientras combaten el calor con un abanico; los hombres juegan al ajedrez y a las cartas; las mujeres van de compras a la improvisada feria, armada en algun cruce de calles por un grupo de vendedores ambulantes; los perros -siempre chiquitos por una cuestion de espacio- esperan al atardecer para poder salir a pasear un ratro. Un dia me cruce con un pekines que no paraba de ladrarme (ver foto de mujer con perro), y la duenia muy seriamente me explico que era porque mis ojos son "redondos" en vez de estirados, y que el perro se habia asustado!!
En los hutongs todavia se conservan algunas antiguas tradiciones y supersticiones, como la costumbre de colgar sobre la puerta de entrada de las casas un espejito para que los fantasmas y los demonios se vean reflejados y huyan espantados; o la de ubicar a cada lado de la puerta un leon sobre un pilarcito de piedra, para que como dos guardianes protejan a la casa. Igual que en la China rural, tambien en estos barrios pobres la figura de Mao continua viva.
Ya van a hacer casi cinco meses desde que sali de la Argentina, y una de las cosas que mas se extranian es el idioma; en todo este tiempo apenas tuve oportunidad de hablar en castellano, y desde que llegue a China me volvi loco para conseguir algun libro escrito en espaniol; no encontre ni uno... aunque casi como un sarcasmo, hace un par de dias me tope con una gran estatua de Cervantes!
Saludos para todos en Bs As!
Fernando
Un video de un animal chino rarisimo!!!:















































